viernes, 24 de mayo de 2013

¿Cómo escribir Novelas y Relatos? Ramón Fernández Palmeral

       Les dejo completos consejos y observaciones de este escritor. Es algo duro pero, si lo leen hasta el final, conseguirán buenos consejos, verdaderas joyas para quienes leemos y escribimos algo.   



           ¿CÓMO ESCRIBIR NOVELAS Y RELATOS?


                 Por Ramón Fernández Palmeral

           

                                                                                                                  ÍNDICE
          Introducción............................................

         Cómo cocinar una novela con trama..........
         Fundamentos………………………………………..
         Principios……………………………………………...
         Elementos esenciales…………………………….
         Reglas fundamentales………………………….
          Cómo escribir relatos.............................
    



 Nota.- El autor de este artículo no se responsabiliza de los daños emocionales, bajada de moral o de autoestima que pueda causar la lectura del mismo a los lectores.
      
                                                                                                    INTRODUCCIÓN


 Un amigo me propuso que le enseñara algunos trucos para escribir novelas y relatos, lo cual me molestó en cierta manera, y le comenté sin pensármelo, ¡joder, coño! un escritor que pretenda ser profesional de la novela o del relato, como profesional lo es un médico, un ingeniero o un técnico en informática, no puede usar trucos o  fullerías en su oficio fuera un asunto de suerte; porque creía que el arte de escribir novelas y relatos fuera una cuestión de magia o malabarismo de palabras, juegos nada más (las palabras no son sílabas sino semántica), como si cualquier hombre o mujer, que haya fracasado en su profesión y necesitando salir del paro profesional busque en el relato o la novela dar el golpe de suerte. Esto sí que le jodió mucho, se sentía un poco humillado y descolocado. "Bueno, pues me dedicaré al ajedrez o a los videojuegos..." -respondió con cierto desprecio-. Luego pensé para mí, y, tú quieres ser novelista, vete a la mierda ¡hombre! En este mundo hay que estar a prueba de balas.  Hay que respetar mucho al lector, que es sabio y será tu juez.




En periodo vacacional aumentan los nuevos gnomos que pretenden ser novelistas y recaen por aquí. Esto de aprender a escribir novelas o relatos en un mes con la intención de ganar un premio o que sea un "bestseller" es un engañabobos, esto no es así, no es suficiente apuntarse a un taller de escritura creativa o por Internet,  y ya salgo escritor en un mes, no, no nos engañemos, todos pueden escribir y es un propósito loable que lo hagan  como ejercicio de libertad y creación individual; sin embargo, y aquí está el peral del vecino, que no piense el joven vaguete o paquete, estudiantes fracasados, los que se aburren en el paro o en vacaciones, el jubilado ocioso, la ama de casa menopáusica o el solterón/a aburrido/a que se puede escribir un best-seller, recibir un premio y luego te paguen millones por derechos cinematográficos. El golpe de suerte en Literatura no existe, nunca nos sale al paso como un conejo literario despistado al alcance de nuestros cartuchos de tinta.  Siento mucho desengañar, desanimar, bajar la moral a  ilusos y a quienes creen que la escritura es un truco, conocer unas mínimas reglas, usar el ingenio (porque yo soy el mejor) enredar una historia, practicar un poco y ya está, para que el mundo me lea y no se pierdan a un genio.  Las reglas para escribir son estúpidas, lo dijo un Premio Nobel  de Literatura Sinclair Lewis. Todo resultado no se reduce simplemente al trabajo, lo siento, esto de escribir es un oficio de largo aprendizaje, de largas horas perdidas en el oceánico mar de la desilusión. El relato y la novela entran dentro de la Literatura artística, un oficio de artista. Pero si estás empezando, lo mejor es que abandones ya, ahora mismo,  gasta tu juventud con los amigos/as, estudiando un idioma, viajando, con la música, o simplemente leer,  en tu trabajo o en la cotidiana realidad del día a día y no en sueños e ilusiones como la de vivir de la escritura para dejar tu agobiante trabajo. Lo que sucede es que a los espíritus creadores no les gusta leer, sino crear, escribir,  porque son activos y emprendedores.

Cuando uno apunta demasiado alto, y no se consigue ese deseo, esa meta:objetivo, te cargas de infelicidad y frustración. Uno tiene que aspirar a lo que puede conseguir, hay que estar en la realidad y no en la irrealidad de los sueños quijotescos.  Para conseguir un sueño primero ha de existir un deseo irrefrenable, si este deseo, primigenio, no existe nada se puede emprender.  Yo no puedo ser Javier Sierra, Arturo Pérez Reverte, Javier Cercas,  Javier Marías y desde luego que me gustaría ser como ellos, pero como no es posible lo he aceptado. Porque lo peor de todo es creerse uno lo que no es.

Los libros de texto de Literatura ilusionan a los jóvenes a ser escritores y poetas de fama mundial (yo quise ser Arthur Rimbau, poeta simbolista francés auténtico arquetipo del enfant terrible), cuando en realidad todos estos autores biografiados son fracasados de la vida académica y laboral. La escritura puede ser dañina, debe tomarse como un ocio, como un entretenimiento, jamás como un oficio. Solamente el 5 % de los que tienen sueños de escritores consiguen publicar a duras penas, y solo el 1 % consigue vivir de ello o ser famoso como Saramago.  El 99'99 % de las primeras novelas se las tiene que pagar el autor. Una cosa es ser escritor y otra distinta novelista, o poeta. Escritores somos todos, novelistas muy pocos. Aunque cada uno llevemos a un novelista dentro, con 20 novelas inédita en el cajón.
Cada día alguien ilusionado con ser novelista entra en esta página (tú no eres el primero, o  la primera) otra cosa quiere decir que lo lean todo como una medicina amarga,  lo cual significa que cada día hay  más gente que se incorpora a esto de escribir una novela, algunos me agradecen que les abra los ojos, otros me insultan desde el anónimo de su correos electrónicos y me llaman fracasado, otros se enfadan porque se reconocen como los nuevos gnomos escritores o les desilusiono  o quito las ganas de escribir, como si yo fuera el culpable de la realidad editorial. Otros me dicen que debo quitar esta página de Internet, otros me hacen la pelota, empiezan suaves con elogios y en el siguiente correo me ponen verde o me cuentan su vida literaria, como si a mí me importara la vida privada de un desconocido/a, y otros me culpan de sus fracasos literarios.  Otros me dicen que quieren escribir una novela para ellos mismos, sin publicarla, pues adelante ¿para qué me preguntas?  La gente es así, al principio se agarran a un clavo ardiendo, pero luego cuando despuntan si te he visto no me acuerdo. Nadie está obligado a leerse este tocho, este "meaperros". Mi intención es simplemente samaritana, la de abrir los ojos a los que me siguen en edad, ya tengo 62 tacos, 20 novelas inéditas, cientos de relatos y unos 200 recibos de correo de haber enviado por triplicado originales a las editoriales y a Agentes Literarios.
Eres promesa en la literatura cuando eres joven y tienes la cabeza llena de grillos, pero no te publican; y cuando tienes más de 60, ya no eres promesa y ya no merece la pena invertir en ti, y no te publicarán. Porque además tienes la cabeza llena de desengaños y codazos, zancadillas y, encima, ya es tarde,  se te pasó el arroz.
Lo que puede uno es escribir su propia biografía con sinceridad y una pizca de humor como un regalo a tu dos o tres únicos lectores potenciales: tus hijos,  que tampoco llegarán a leerte. En fin que a dos página diarias tendrás 730 páginas en un año. Y habrás tenido la cabeza ocupada en el pasado y no en la cotidiana realidad.

Publicar:
¡Ah publicar!, este es el dilema, la pared a subir sin cuerda de seguridad.  La única posibilidad que tiene el autor novel de publicar  sin pagarse la edición es contactar con un Agente Literario, enviarle la novela (nunca mandes un manuscrito a locas, contacta primero con ellos para ver si les interesan tus propuestas. Tienes que registrarla, pero esto son rollos que tienes que saber ¡coño!). Si aceptan,  la leerá uno de sus lectores contratados o voluntarios, o lacayos que se han leído miles de novelas, si superas este primer filtro (hay que esperar, ellos reciben cientos de novelas) la enviarán a un editor que ellos creer afín al estilo de la novela (harán un contrato) . Estos son cosas que caen de cajón.  Los editores confían en los Agente Literarios más que en los autores, porque estos se juegan sus comisiones, y, la confianza del editor  para que este vaya a tiro seguro.  Es mucho el dinero que hay detrás como para hacer disparos de pruebas.  Te recomiendo visites la web de ESCRITORES.   Los jóvenes editores hacen un Máster en Edición, y están muy preparados, no le puedes colar basura.
Los editores apuestas por escritores  famosos, que le saquen de apuros económico, que son -los famosos- los verdaderos precursores para amortizar la inversión.  ¿Cómo llegaron a esa fama?, yo no lo sé.  He visto en los stand de ferias de libros, a famosos firmando libros sin parar, con un público que solo buscan la firma en el libro que le acaban de comprar y no leerán. Y también he visto jóvenes noveles en los stand con buenas novelas sin un solo cliente y caras de frustración. ¿Qué buscan los lectores fama o calidad?
La mayoría de novelas publicadas en España son traducciones. Compran lo derechos de novelas ya rentables.


 Nota:No puedo contestar a todos los correos que me lleganramon.fernandez@ono.com (no leo trabajos de otros).



 AVISO:   ESTO ES UNA BRONCA.  NO LEER LOS ESCRITORES SENSIBLES Y ORGULLOSOS
 Toda obra creativa es primero un proceso mental y una vocación, no un entrenamiento deportivo u ocioso, no es vender electrodomésticos, ni pintar paisajes  idílicos con casitas y ciervos. En primer lugar hay que leer y leer mucho como aconseja Miguel Delibes, copiar textos (imitar a los maestros) y escribir más, y luego romper más papel del que se ha escrito,  si has cometido la estupidez de imprimirlo,  es una pena gastar papel y matar árboles; y claro, si escribes a ordenador jamás  puedes escribir una novela ni de 200 página porque te pierdes. Algunos/as "hachas del ordenador" se creen unos listillos,  se creen que todo está hecho con copiar y pegar, llevarlo todo en la memoria.  Lo más terrible de este asunto artístico novelesco es creer que cualquiera puede escribir el Código da Vinci, o un Harry Potter, o ser  un Mario Vargas Llosa (eterno candidato al Premio Nobel de Literatura, articulistas de El País), o un Arturo Pérez Reverte envidiado y encima que te nombren académico y luego hacerse millonario, o como Almudena Grande que ya los es pero ganó en 1989 el XI premio de novela erótica en Sonrisa Vertical (Las edades de Lulú la obra fue llevada al cine porBigas Luna al año siguiente). Por lo general la mujer toca casi siempre temas femeninos, sus personajes son heroínas, la feminización de la novela, excepto Antonio Gala que también se mete en la piel de las mujeres. Ahora tenemos el fenómeno de Javier Sierra y su novela "El ángel perdido", y ¿quién se la  ha editado? el Grupo Planeta. Cuando el grupo Planeta está detrás la promoción está asegurada. Muchas novelas buenas al no estar publicada en una editorial importante dura en las librería una semana y luego el distribuidor no las repone; una segunda edición llegará demasiado tarde. 
La mayoría de los noveles sobrevaloran en el golpe de suerte, el premio literario como salida del anonimato y la fama efímera de un recorte de prensa con una foto. Es premio es solo el comienzo, el compromiso para seguir escribiendo ¿Y la técnica? Dónde está tu oficio, tu técnica, ¿dónde has estudiado el arte de la literatura, quién te dio el diploma de escribidor de historias?  Acaso crees que un pintor cualificado contemporáneo o un decorador o un músico nace espontáneamente, que no ha estudiado cinco años Bellas Artes en una Universidad o en un Conservatorio, pues el título de "escritor" se gana igualmente, esto es como subir al Everest. Si tienes el sentimiento de que te estoy echándote la bronca, no sigas leyéndome...  (Descansa y vente al frigorífico, nadie te obliga a leerme). Hay que escribir con mucha atención y cuidado, nunca sobrevalorar al lector que no es ingenuo, por lo general está muy metido en lecturas, y sabe mucho más de lo que creemos. Escribir podría ser como una partida de ajedrez con tu contrincante invisible.


¿Quieres seguir recibiendo mi plática?. Bien, pues ni sudando la camiseta se hace uno novelista. Una de las carreras donde abundan los novelistas es Periodismo, ya que sus estudios se basan en el arte de escribir, y además, su acceso a los medios de comunicación son siempre una buena oportunidad para publicar en prensa y luego en editoriales, puesto que se van haciendo un nombre. Los periodistas suelen ganar muchos premios de relatos y de novelas, porque los editores quieren ser amigos de los periodistas para salir en prensa escrita. Lo más seguro para ser novelista y publicar sería conseguir ser lector de manuscritos en una editorial, y cuando te has fogueado en miles de manuscritos, ya tienes una visión muy global de los ingredientes de un best- seller.
 Un escritor novel no puede dar el salto desde la nada a la gloria, esto es una verdad que ninguno entiende, es como trabajar en una empresa, no puedes pasar de obrero a jefe de departamento, de peón a oficial. No puedes pasar de soldado a general. Hay que empezar desde a bajo, publicando en revistillas locales, premios florales, páginas web de medio pelo, amiguetes, pedir favores, ir detrás de los editores locales, ir a recitales, asistir a aburridas presentaciones de libros de engreídos escritores que ni te saludarán, y tendrás que presentarte a los escritores con el yugo para cuello para que se vean tu cara de hambriento. Humillantes relaciones públicas, y falsas sonrisas, y mucho Ámbito Cultural. Es decir, hacer nidos, relaciones públicas, subir en la jerarquía de la pluma. 

 Lástima me dan estos ilusos porque se pasarán la vida escribiendo sin resultado alguno, perdiendo su juventud o madurez, o sus vacaciones, en un sueño imposible, en una ilusión quijotesca: la fama de ser un escritor reconocido, premiado y vendiendo libros en una caseta de la Feria de Madrid, Barcelona o Frankfurt o asistiendo a los congresos de Literatura. Esto sólo pasa en la películas. También puedes editar una novela si te pagas una edición, y esto, sin el marketing de una editorial  importante es fracaso asegurado. Lo primero que hace un aficionado es escribir poesía, sin haber leído un soneto de Espronceda, Lope de Vega, Neruda, Aleixandre o Miguel Hernández, (porque no me hace falta), creen que un poema es inventarse una historia abstracta y luego ponerla forma de versos y acabarán en lo que yo llamo "Poesía diverticular". Otros creen que hacer versos es tomar un texto en prosa, darle al ordenador a una columna y solito se hacen versos o renglones en escalera, y ya está. ¿A quién quieres engañar con estos churros?, ¡por Dios!, pero en qué mundo te crees que estás metido, qué crees, que las Musas son tontas, que los del Comité de lecturas son imbéciles, bueno algunos sí lo son, pero esto es otro asunto cuando se trata del oficio de premiar. Si ser escritor es difícil, ser poeta, otra Gabriela Mistral, un  Neruda o un García Lorca es imposible. La gente se cree que puede ser un genio por sí solo.
 El 90 % de los que entran en esta página no pasan al siguiente párrafo, porque es como un obstáculo.
 No quiero que caigas en mi mismo errores, 40 años escribiendo para nada.
 Mi primera novela importante"El rey de los moriscos",  250 páginas, inspirada en la rebelión de los moriscos de la Alpujarra, me llegó entre documentarme y escribirla dos largos años (1990-1992), terminada la envié a cerca de 20 editoriales. Nadie la quiso. En una  de Granada, la aceptaron y me hicieron incluso un contrato (me pidieron el disket- antes era diket no CD-, se lo mandé con buena fe sin ningún anticipo ni adelanto, un años después se echaron atrás, el contrato se la pasaron por el forro de los cojones. 
  
Seguir con la cabezonería:
Si a pesar de esta realista introducción, y la sincera bronca de marras,  con la que no engaño a nadie, tal vez es algo ácida (muchos internautas me escriben y me ponen verde por quitarles las ilusiones, sus ganas de pasar a las Enciclopedias y libros de texto) verdades incuestionables,  verdades como puños, advertencias severas, y no os habéis desalentado, desanimado, no se os ha quitado la venda ni queréis despertar, os daré algunas observaciones más que consejos, aunque no me gustaría dar consejos a nadie de mi propio fracaso, o de mi propia mala experiencia en el mundo de la edición de novelas, aunque lo haré más que nada  como un bien público. "Humana cosa es apiadarse de los afligidos...", así empieza el Decamerón de Boccaccio, terminado en el 1351. Si has llegado hasta este punto de hercúlea lectura, que lo dudo, te diré una verdad absoluta: para ser novelista, un narrador nato, no hace falta ser Licenciado en Filosofía y Letras, sino tener talento y fantasía narradora. Con una buena historia bajo el bajo se puede acudir a un plumífero engreído corrector de estilos, le pagas y ya la tienes lista.

Premios de novela
Ganar un premio, ¡hay que risa! con la primera novela ni de guasa, ¡vaya!, mente primaria que tienes. Todos los premios están dados de antemano, aunque se envíen con plica. Fundamental no pidas opiniones o recomendaciones a escritores profesionales, ellos  también tienen sus problemas. Lo normal de los noveles es escribir a los autores famosos haciéndole la pelota descaradamente y enviándoles relatitos a ver si hay suerte y se admiran "de lo bueno que soy", esto es bochornoso, humillante, hay que tener dignidad y ser consecuentes con uno mismo y tu destino. Si lo quieres más claro solo tienes que ver el último premio Nadal  de novela 2012 concedido al multipremiado y archiconocido Álvaro Pombo.  Tampoco pidas consejos de cómo hacer o deshacer un relato o una novela, cada autor ha de ser su propio profesor, censor,  conciencia creadora o intuición, olfato de escritor o periodista, guionista, es decir, cada autor ha de hallar su propio camino, tener olfato,  su propia técnica, ha de ser original como original es su personalidad: un ser único e inimitable. Por este camino, puede, quizás, sin esperanza y con demasiada fortuna, que alguna vez escribas algo digno y no un folletín rosa de kiosco en papel reciclado. La flauta dulce no se toca por casualidad. Aunque el burro toque la flauta siempre será un burro y no un director de orquesta ni un director de cien como David Lean. La suerte no existe, el campo está lleno de puertas, pero para el novel todas están cerradas.
Me gustaría centrar este breve trabajo en la cuestión creativa más que en cómo publicar "gratis" que esto es otra cuestión imposible tanto como que un autor novel entre en el reino de los cielo editoriales, evidentemente, o consiga un agente literario, todavía más peliaguda tema, ellos no son ojeadores, sino empresarios. Ya lo he dicho en otras ocasione una editorial es una empresa  no los descubridores de talentos ni las hermanitas de la caridad para las jóvenes promesas.  Una vez oí decir "pues si no me publican ellos van a perder a un talento, la humanidad perderá un talento", este lloriqueo interior les da igual, tanto a  las editoriales como a las Instituciones.
Te haré propuestas de una forma práctica y directa, una síntesis, con esquemas, sin que sea un aburrido ensayo sobre novelística o teoría de la novela o de cómo echar tu basura sobre Cervantes, sino que iré directo hacia la técnica del arte de escribir relatos y novelas (no narrativa que es otro asunto), fin primordial de este trabajo.  
Entraré solamente en la técnica de escribir novelas o relatos de calidad literaria, no de cómo escribir correctamente que es asignatura de Gramática, o cómo ganar un premio literario, que es cuestión de relaciones y amiguismo,  no, nada de esto, sino de los atajos o sistemas que usan los escritores para llegar de la oreja de los lectores, y llevarlos a tu terreno, es decir, crear adictos a tu estilo  personal de escribir y pensar,  vivir y soñar. Soñemos juntos,  y el escritor pone un anuncio con cada libro: "Busco a lectores para soñar juntos", "lectores cómplices que quieran dejarse llevar o engañar por mis historias inventadas".
Si puedes encontrar otra diversión y ocio que no sea la escritura, no dudes en dejar la inútil escritura productiva.   Un servidos de ustedes, como ya he dicho, ha escrito unas veinte novelas y unos doscientos relatos, ninguno de ellos vale un duro para las editoriales.  Estoy convencido que un premio es la única forma del salir del fango anónimo.

MALA LECHE
Los autores, los novelistas más capacitados para la novela son las almas perversas, los malévolos, los que tienen mala leche innata, que sean algo paranoicos o que tengas trastorno bipolares (el escritor en su ordenador se desdobla en fiera), en pocas palabras "los que tienen mala leche", porque las buenas personas tienen poca maldad, poco que contar y nada que decir, poco que ofrecer a la mente criminal del lector, que te está esperando en el sillón con la escopeta cargada. Los lectores de novelas son viejos piratas  que lo ha leído todo, salen a novela por mes. Hay que atacar, ir a por el lector sin piedad, a su caza, de lo contario te caza a ti. Es como los poetas buenos. Uno no puede ser poeta si no tiene el valor de denunciar o de decir lo que piensa.
Puedes intentar crear un estilo novedoso, una aventura religiosa en medio de la selva del cura que viola con una indígena, o el marine que se casa con una princesa árabe, sí, pero hasta que alguien del consejo lector de una editorial lea tu obra pueden pasar años. Ellos reciben miles de novelas mensualmente, y lo rentables es ir a lo seguro, al novelista afamado que vende. Y éste que vende, ya puso el "orto" antes que tú.


Cualidades innatas del novelista:
 Para crear un relato o una novela lo primero tener experiencia de la vida y de la reacciones humanas. Y para que sea digna o que deje huella, lo primero que hay que tener es  imaginación, intuición, haber recibido codazos de la vida como Miguel Cervantes,  fantasías, sueños, y sobre todo hambre. Los escritores somos unos "soñabobos", buscamos en la escritura lo que no somos capaces de encontrar en la vida real, escribimos la vida soñada y deseada.  Se puede escribir una historia, una historia propia, todos tenemos una historia que contar, una historia que guarda en sí una novela, pero dependiendo de cómo se escriba, tendrá valor literario o no, pero ha de ser verosímil. ¿Y cómo se hace esto, cómo se saca la novela de la historia personal, al  estilo de Cien años de soledad de García Márquez? Esta obra cumbre, no es que sea tan bueno como nos la venden, sino que inició el novedoso estilo del realismo mágico, tan de moda en aquel tiempo. Muchas novelas que nos venden como geniales son aburridas. Hay que saber enrollarse, y contar mentiras que parezcan el Evangelio. Ten en cuenta que el lector es tu depredador, tu peor enemigo, y del que has de defenderte, contándoles historias creíbles una tras otras como en "Las mil y una noche" para salvar la vida.

  Aquí está el dilema, el enigma, cómo escribir  y que no se parezca una "novela rosa" de kiosco, que tenga cierta calidad y se convierta en mito. Primero lee la biografía de García Márquez y sus años de miseria en Barcelona.
Además de  cualidades innatas (observación, talento, intuición, olfato y mala leche), hay que conocer la técnica, aunque la técnica por sí sola no es suficiente, porque el conocimiento de la técnica te llevará a tu propio estilo y el estilo es la persona. ¿Quién eres tú y cual es tu estilo? Hemos de tener en cuenta el argumento principal de la novela, la gráfica de intrigas, los personajes primarios y secundarios, saber crear el personaje mito...; las escenas se encuban,  primero, crecen mentalmente durante meses o años, después se pasará a un borrador a mano, y este borrador irá engordando poco a poco al que hay que echarle uno o dos años, a ocho horas diarias, abandonarlo durante un par de meses o años y volver a repasarlo, y luego para que no la quiera leer ningún editor (el editor no los lee, los leen los asesores o lectores profesionales). Es posible que  tu relato tampoco lo quieran en una revista por entregas, porque necesitarán una recomendación previa, o salvo que te hayas hecho un currículum a base de medias verdades, también empezando a enviarlos a revistas digitales en Internet, que son menos exigentes. 


 Los contactos:
Una novela es el estilo literario que más salida tiene en una la literatura comercial. La poesía es la hermana pobre.
Un novelista tiene que tener contactos, los que trabajan en Instituciones oficiales siempre lo tienen más fácil, porque los editores piensan que siempre te pueden pedirte un favor. Nadie da nada por nadie. La realidad de la vida es el toma y cada. Los hombres y mujeres se sientan sobre su fortuna, creo que me entiendes. Los editores no son hermanas de la caridad, sino empresas.
 Muchas personas están convencidas y viven en el convencimiento  cristiano de que si haces el bien recibirás bienes, de que si escribes con seriedad algo bueno saldrá, el esfuerzo siempre tiene su compensación. Esta es la lógica del principio de la compensación por el sacrificio y el esfuerzo o del premio por las acciones bien hechas y las buenas cosas y por lo bien que te has portado, que si eres buen  cristiano/a irás al cielo, o sea, el éxito asegurado, o si te portas bien recibirás regalos de los Reyes Magos; pues no, esto no es así, hay que tener mentalidad  protestante de exigencia. Escribir una novela "importante" depende de muchas circunstancias, primero hay que tener talento y luego sudar, atento a esto: hay que  tener un «sudor» diferente a los demás escritores, un olor a tinta propia,  un gorrión nunca será un pavo real por mucho que lo intente. Es más fácil acertar una bonoloto que ser un escritor famoso y aparecer en  las Enciclopedias. Hoy en día, para que los profesores y catedráticos te consideren en el ámbito universitario y académicos, has debido pasar como ellos por la Universidad, de lo contrario serás siempre un aficionado intitulado, por muy bien que lo hagas serás siempre un paria de la escritura. Por lo general, quienes tienen títulos menosprecian a quienes no lo tienen.

CONSEJOS A LOS QUE NUNCA HICE CASO
Yo confiaba en mi talento, confiaba en que era un escritor excepcional, de lo mejor, que escribiendo una novela original y moderna de 1.000 páginas conseguiría a un  editor. Hasta que una vez me dijo un novelista de fama, cuyo nombre no puedo revelar, por razones obvias:
-Mira Ramón, cuesta trabajo creer, sobre todo en estos tiempos de crisis, que el esfuerzo, el ser el mejor y trabajar más que nadie, el talento no sirva para nada, ni tener el mejor ordenador, ni los mejores sistemas informáticos, ni leer a los mejores, lo más eficaz es el camino de la recomendación, has de encontrar a una PERSONA con poder en el ramo editorial, un agente literario que confíe en ti, del que seas amigo y verás como cambian las cosas. Yo vomitaba metáforas y me publicaron un libro de poemas, ¿a acaso ya soy poeta? No, no soy poeta, soy un tío que se ha currado a un amigo con influencias en el ramo del libro.  Luego gané, mejor dicho, me dieron un premio que organizó la editorial, y  de la poesía pasé a la novela, porque ya tenía un nombre.

Y  como mi orgullo o mi inexperiencia no me permitía bajarme del burro, pues no conseguí publicar sin pagarme la edición. Y decidí dejar el ramo de la tinta, y ahora pinto con el nombre de "Palmeral".

Llegado al final de la introducción te habrás dado cuenta que he usado el estilo provocador de Jiménez Losantos. Que mi intención no ha sido la de ofenderte ni insultarte sino poner a prueba tu capacidad de aguante, y hacerte ver que lo que importa no son las formas sino las palabras y el estilo, tu estilo personal que tiene que salir a flote y relucir como el sol.  Muchos son lo que se quedaron en el camino de esta introducción en la línea 20 ó 40, y ofendidos me escribieron, sin haber entendido nada del estilo provocador y chulesco que he usado y que, sin duda, ofrece muy buenos resultados, estilo que llega a la última caja de los sentimientos: el yo que duerme en el inconsciente. Y sobre este inconsciente del yo del lector tiene que martillear el auténtico narrador de historias.

 Como premio te pasaré mis apuntes:
                                                                                    

                                                                                                 I
                                        
          ¿CÓMO COCINAR UNA NOVELAS CON TRAMA?
                  
    1.- Nadie sabe cómo se escribe una novela. Es un trabajo de minero a 3 kilómetros de profundidad en una mina de oro.  Existen múltiples definiciones que, sin duda alguna, no nos van a aclarar nada que nos sirva como faro ni mulo de carga, lo que sí puedo decir es  que se trata de la composición literaria más compleja que el ser humano haya podido inventar, realizar y  exponer a los demás. Porque además, la novela, como obra de arte que es, está sumida a su vez  en un constante  proceso de evolución y creación, capaz de sumir al lector en una especie de letargo y adicción permanente.
   La novela tiene épocas de éxitos y periodos de estancamiento, se dice que la novela ha muerto, no es cierto, puesto que cada vez se leen más novelas que cualquier otra creación literaria. Novelas de todo tipo, comerciales, best-seller, buenas y malas. Aquí vamos a estudiar la novela buena con trama, no la narrativa que es otra forma de narrar una novelación donde se pueden contar sucesos inconexos y barrocos al libre albedrío del autor sin argumentos ni tramas. Para demostrar que la novela no ha muerto tenemos un ejemplo reciente como es el Código da Vinci, o las novelas  de éxito de cartagenero Arturo Pérez Reverte o las barrocas del ubetense  Antonio Muñoz Molina donde prima el lenguaje.Alberto Vázquez-Figueroa fue el autor español número uno en ventascon temas de viajes, aventuras, piratas..., quizás hoy sea Arturo Pérez Reverte: una buna historia y una buena editorial detrás y cuchara en los suplementos semanales.   
 2.-Muchas de las novelas que ves en los estantes de los supermercados, las que se venden como un producto más de limpieza (editoriales multinacionales), se han escrito por un equipo de escritores anónimos, los llamados "negros" o que escriben para otros.  La portada lleva el nombre del escritor famoso como una marca de venta. Las grandes editoriales hacen estadísticas de lectores (edad, sexo, gustos), de lo que se lleva en el momento como el caso del Código da Vinci, y nos inundaron de historias de templarios. Luego vino la moda de Stieg Larsson y "El nombre que no amaba a las mujeres", y todas las editoriales  cambiaron el "chip". Son los mercados, las ferias y las modas lo que imperan se pusieron ala caza del thiller. Pero libros buenos no encontrarás en los supermercados sino novedades perecederas como las verduras del puesto de al lado.
 3.-Los apartados que presento a continuación  sólo son un intento de acercamiento a los ingredientes esenciales que deben contener o debieran contener una novela tipo, ya que si tocara todos los géneros sería alejarme de la idea principal: la creación. Sólo quiero mostrar cómo se cocina una novela con trama, empezando por la compra de las materias primas en el mercado de la experiencia  hasta su presentación a la mesa de una editorial.
4.- Es imprescindible, para completar los esquemas que presento, tener a mano dos libros:  El arte de la ficción, de David Lodge, Península. Y Manuel para Cuentistas, de Teresa Imícoz, Península. Otros libros de consulta no sobrarán, pero sin estos dos libros que acabo de reseñar es difícil  empezar a escribir una novela medianamente buena.



  II

        FUNDAMENTOS:

1.- TIPOS DE NOVELA  con trama, el thriller consiste en despertar la emoción, la tensión y el suspense, a partir de la narración de algún hecho criminal o judicial o misterioso, también puede referirse a las películas cuyo fin es un tanto abierto, inconcluso y que se prestan a distintas interpretaciones:
     Novela negra o de crímenes o policíaca.
     Novela de suspense e intriga.
     Novela psicológica.
     Novela histórica.
     Novela arqueológica  (se investiga un crimen ocurrido en la antigüedad)
     Novela de enigma o ingeniosos pasatiempos.
     Novela de espionaje.
     Novela deductiva.
     Novela-río (el detective está implicado en el suceso)
     Novela de ficción.

2.- Primero hay que preguntarse para qué quiero yo escribir una novela. Sincérate a solas contigo mismo. ¿Soy yo un artista de la escritura, tengo olfato de escritor, y quiero porque me da la gana? ¿Soy un taxista de las letras? Si al contestar estas preguntas las respuestas nos llenan de plena satisfacción y deseas escribir una, o empezar, la labor es dura, y podemos seguir preguntándonos: ¿Qué público quiero que me lea? ¿Quiero escribir con seriedad o algo folletinesco para distraerme ante mi ordenador como un pasatiempo? ¿Quiero escribir para que me quiera mi familia y sorprender a los amigos y vecinos o porque quiero escribir de verdad sin importarme los fracasos? ¿Qué temas prefiero: políciaco (thriller, negra), histórica, erótica, bélica, amores, psicológica, fantástica, etc.  Acertar con el tema acorde con los gustos del momento supone el éxito de ventas de la novela, sobre todo para la primera novela u "ópera prima". Ten en cuenta que tu propia experiencia de la vida te dará el tema de la novela, y no te salga de ahí, no te metas en el nido de la tórtola, la tórtola conoce su simple  nido mejor que nadie.  Posteriormente dependerá de la firma del autor, de la capacidad publicitaria de la editorial y otros procedimientos extra literarias.
 Para empezar, diré que sin ordenador no se puede escribir una novela, además, si se contrata una editorial te pedirá el CD de la obra. Nos servirá además para ir haciendo copias en papel que hay que dar a corregir, estudiar, rehacer.

3.- Antes de proseguir no quiero olvidarme de algo muy importante. La literatura artística no es nada serio, es un juego con reglas no escritas, pero un juego donde sólo ganas los mejor preparados es este arte.  Otro estilo literario, muy distinto, puede ser una carta, un informe, un acta notarial, jurisprudencia, un libro de texto o un tratado de historia.  Algunos escritores experimentados dicen que  novelar es como cocinar: un poco de aquí, otro de allí y mucho amor. No exactamente es así, pero vale para cocinar también hay que tener intuición, orden y reglas, si no que se lo pregunten al mediático y simpático cocinero Arguiñano.
 Muy importante es tener algo que decir, ganas de decir y talento para decirlo. Quien empieza con tenacidad y sin desaliento acabará siendo un escritor de novelas, puede, el trabajo no lo asegura, no lo sabemos, el éxito nunca es anónimo.  Siempre se ha dicho que la práctica hace maestros, para aprender a escribir solo existe una regla: escribir y escribir. A pintar se aprende pintando.  Leer es importante, pero si lees demasiado no tienes tiempo de escribir. Tiene que llegar un momento en que digas basta de lecturas.  Cuando te pones a escribir el periodo de lecturas ya pasó, ahora tienes que escribir con tenacidad y mucha soledad. Mi consejo sería que si puedes te dediques a otra cosa, te dará más satisfacciones. No te sacrifiques.

4.- Es de mucho mérito empezar y acabar un relato o una novela de un tirón, pero no está al alcance de todos, cuando una novela se guarda en el cajón por años debería estar concluida, unos repasos no les viene nunca mal. Porque seguir con la trama de algo que se ha dejado años en el cajón es complicado retomarla, porque se olvidan muchos detalles y nombres de personajes. Si se guardan en el cajón sin concluir acabarán oxidadas. Lo que sí es aconsejable, es que una vez se ha dado como finalizada y editada no volver a releer jamás, porque esto provocará insatisfacciones, siempre se pudo escribir mejor.
Es mi parece que las novelas no se deben construir sobre los diálogos como las obras de teatro, esta fórmula obliga al lector a estar muy atento. Creo que lo importante es la forma de contarla, tal vez interesa más los modos, los detalles, el zoom,  la poesía interna, cierto humor negro, sacar a la vista la sensibilidad del novelistas, porque toda novela es un examen, y, sobre todo sorprender, buscar lo inesperado, aquello que el lector no espera: Aquí traigo un ejemplo de lo que dijo en un relato corto mío:"El tedio de un domingo de verano".

5.- Para mí  una novela es una historia principal más la suma de otras pequeñas historias o relatos anexos o interrelacionados o serie de anécdotas que le suceden a los distintos personajes. Lo ideal es ir escribiendo relatos cortos, aunque no tengan relación entre ellos, luego tan sólo tenemos que enlazarlos, unirnos en el mejor momento que, es tarea y capacidad del artista entrenado, porque no nos equivoquemos, un escritor siempre está escribiendo la misma novela, lo que sucede es que cambia el tema y las tramas. También estás la historia cruzadas. Historia A, e historia B, de la que sale la historia C, tras la inflexión o unión de las dos historias paralelas. Uno de loa mejores ejemplos en seguir el ritmo de las películas. El cine es el gran beneficiado de una buena novela, donde el le lector se convierte en espectador, que parece igual pero no es lo mismo.

6.- Hay que elegir un estilo propio de escribir, este es el marchamo que tiene la pluma del escritor, su propio estilo, y por ello hay que luchar y mantenerlo, lo que dije del olor de tu sudor, diferente a los demás. El estilo es el hombre.  El ejemplo más cercano y visual lo hallamos en los pintores, ellos, muchas veces, renuncian a pintar como otros pintores famosos, y no se pueden permitir el copiar, han de investigar en su campo para crear algo nuevo.  Se puede plagiar pero aplicándolo o amoldándolo al propio estilo. Plagiar no copiar,  que son cuestiones distintas. El estilo es la persona, y en ello nos va el sello de ser diferentes. Un lector debe  decir: voy a leer a este u otro autor porque su estilo me gusta y me satisface. Cuando Gabriel García Márquez publicó Cien años de soledad, los lectores querían más realismo mágico, en cambio, su segunda novela fue un fracaso de ventas porque escribió una totalmente diferente:  El otoño del  patriarca.

7.- Hay que estar al día de las actividades culturales, sobre todo de la Semana Negra de Gijón, que es la feria mundial de la novela negra y de ficción, y otras novedades literarias, es muy participativa, y necesaria para quien se precie de estar al día en este género. Y leerte cada día los sucesos de lo periódicos, aquí está escrita la realidad de la vida. García Lorca sacó Bodas de sangre de la noticia de un asesinato en Níjar (Almería). 

8.- Claves de un best-seller. Los temas de los best-seller se sitúan siempre en lugares emblemáticos y reconocidos, por lo general, son  temas de aventuras, de controversia religiosa, las catedrales, el Vaticano, el Santo Grial, el misterio de los libros raros, Satanás, la guerra civil española, los temas más misteriosos o tabú, y recurrentes como de piaratas, y que interesen como el crimen, sobre todo buscando la originalidad (el tema nuevo) y la controversia como "El Código da Vinci". El lector es muy ingenuo, pero a quien primero has de convencer es al editor.
 Mantienen constante la intriga ¿Qué va a pasar?, y de investigación. Llenos de espías, de malos, de historias secundarias raras, con el recursos de los sobre natural o del fantasma. Consiste en buscar algo, en al aventura y el viaje, los contratiempos, muchos contratiempos.  Hoy día se lleva la novela negra de investigación científica para logar descubrir al asesino por el laboratorio como las películas de Expediente X, para ello hay que saber de Criminología y sobre Detectives Privados.
El lenguaje no debe ser complejo, sino directo y frases no muy largas, evitando frases subordinadas.
Debes empezar por leerlos y a analizar algunos titulos últimos "Best-seller" como el "La catedral del mar", "Los pilares de la tierra", "Cien años de soledad", "Soldado de Salaminas", "Dime quien soy", "La mano de Fátima", "La sangre de los inocentes"...  

9.-EL amor y el sexo. Y todos los libros más vendidos  tienen escenas de sexos, sobre todo si se busca un público femenino, porque ellas son más sensibles y sentimentales que los hombres. Ellas dan amor a cambio de sexo, quieren que las quieran. Las escenas de amor son fundamentales. En cambio, el hombre busca sexo y no da nada a cambio.

                                     


            III

             LOS PRINCIPIOS

   8.- JUEGO LIMPIO: No hay novela sin conflicto. Hay que crear expectativas en el lector. El lector debe participar en la investigación de la novela junto al narrador y los personajes, por ello, el autor le debe dar al narrador y al lector la misma armas de información o indicios que al detective para que los dos puedan llegar a las misma conclusiones. No se puede sacar el narrador un indicio de la manga que hemos ocultado al lector. El lector es el verdadero rival del narrador y del autor.  El lector debe seguir paso a paso los descubrimientos.  Ha de ser entendido por el lector como un reto. A quien no le gustan los retos no es lector de novela negra, es lector de otro estilo literario que no le complique la vida. Es el estilo de Agatha Christie o Charles Holmes, nada ocurre porque sí. En la novela de suspense tipo James Bond hay que tener muy en cuenta lo que decía su autor Ian Fleming en 1962: "escribo sobre lo que me es placentero y me estimula", que era como decir lo que me excita, y seguía aconsejando "mis tramas, aunque fantásticas, están basadas regularmente en hechos reales, pero dentro de lo posible".
   Por la regla de semejanzas, de que lo que a mí me estimula y escrita y me es placentero o terrible también lo es para los demás mortales, radica una de la claves para escribir con aceptación, y sin dejar la lector decepcionado. Maliciosamente podemos dejar cabos sueltos, soltar bulos  o indicios sin deducir o sin razonar, para que el lector los haga propios, y se diga: “este es el camino y el autor no se han dado cuenta de este detalle, yo soy más listo que el autor y el protagonista”. Esto me pasó leyendo  El alquimista de Lorenzo Silva.   La novela interactiva o que el lector entre en el juego. De esta forma será una novela amena y participativa.
  
  9.-  EL TÍTULO: El título, es un asunto que no podemos tomar a la ligera. El título que se elija al principio, no tiene el porqué ser el definitivo, sino que tomaremos uno como matriz para orientarnos en nuestro trabajo de creación,  también lo  hemos de hacer con los capítulos: numerarlos y titularlos, aunque luego se quiten, sin revelar demasiado. Si no podemos memorizar un título a la primera, este título no nos vale.
     Pero lo que sí debemos tener en cuenta es que el título sea demasiado largo.  En pocas palabras, tenemos que aliñarla con llamativas palabras, asomarnos al contenido general, decir sin decir para atrapar la vista con unas pocas palabras claves y secretas. Hay que pensar en la sinopsis del libro para los editores, así como el texto de las solapas. La biografía del autor es muy importante, ya que la firma vende.
 Lo que sirve para la novela sirve para el relato. A continuación vamos a dar unas claves imprescindibles:

10.- LOS CAPÍTULOS:Los capítulos deben ser cortos y encabalgados, es decir, que al final del capítulo quede algo por resolver, misterioso, inacabado, para que el lector se vea en la curiosidad de seguir leyendo para ver qué pasará. La cuestión es enredar y enredar hasta el finar. Lo que  se conoce como las peripecias del personaje. Se numera el capítulo con número romano o árabe, pero no se escribe título de contenido. Otros autores prefieren no numerarlos.

11.-PUNTUACIÓN DEL TEXTO. Hay que tener en cuenta que la lectura es una carrera de vallas y que cada punto y aparte es una valla que hay que saltar, un esfuerzo, aquí el lector se nos puede quedar sin aliento, sin ganas de seguir saltando, abandonar la lectura para otro día. Y los puntos y aparte más peligrosos son al final de páginas, aquí sí puede ser que le cueste darle la vuelta a la página.


12.- ¿QUIÉN CUENTA LA  HISTORIA?:
        Hemos de buscar la voz narrativa:  El autor, el narrador, un personaje.
        A quién se lo vamos a contar.
        Testigos presénciales.
        El narrador está fuera o dentro de la historia.
        Narrador omnisciente.
        Estilo epistolar o recuerdos.

13.- FINAL. Si el principio es difícil, el final ha de ser una obra de arte. Donde todo ha de encajar como en un puzzle o rompecabezas, toda ha de ser lógico, sin engaños. Si este final convence, es posible que tengas a un lector a tu servicio. No puedes sacarte un final de debajo de la manga. Esos finales abierto, son siempre la demostración de una incapacidad, de guiones malos. Debe sorprender, aquí radica la genialidad creadora del autor, saber o no saber crear algo original, que deje buen sabor de boca. Crea un mito como el de Don Quijote. Hay que buscar la originalidad a toda costa.



               IV
            ELEMENTOS ESENCIALES DE LA NOVELA:


       12. 1.- La voz narrativa:
      Narradores en primera, segunda o tercera persona. Hoy día en primera persona adquieren mayor credibilidad, la verosimilitud es un lago que hay que cuidar con esmero, el lector se lo tiene que creer. En primera persona parece una historia real,  que ha ocurrido realmente en vez de una historia de ficción. No es necesario que sea verdad sino que lo parezca. Por ello hay que cuidar los detalles hasta el más mínimo.
     La voz en tercera omnipotente o que lo sabe todo ya no se lleva, pasó a desuso. Aleja al narrador del lector, pone una cortina entre los dos, y el narrador, hoy en día ha de coger al lector de la mano.

      12. 2.- La acción:
   ¿Qué hacen, a se qué se enfrentan,  se persiguen, se odian, viajan? Siempre pasa algo que se tiene que resolver.  O simplemente se hace una exposición de un momento muy determinado de la vida y se abandona, para retomarlo después. La frecuencia de repetir una palabra, un hecho, un nombre es importante, para que el lector no olvide lo principal de la narración que queremos darle a ver. Porque lo importante de las novelas como las películas con los conflictos.

        12. 3.- El personajes:
     Los personajes único, los mitos, son muy difíciles de crear, porque son los que verdaderamente calan en el lector, por ejemplo un don Quijote, un Hamlet, o un Florindo Acuña, o la de un asesino. Una orientación es darlos a conocer con un nombre no muy común (Aquitanio Gil por ejemplo), vestimenta, peinado (como si fuera cine), forma de pensar, su acciones y reacciones, sus gestos, sus evocaciones, sus vicios, sus defectos, sus iras y vicios, cómo habla y qué dice, sus familia, sus amigos. Profundizar lo máximo en el personaje hasta hacerlo único, original, de aquí suelen salir los mitos. En la novela podemos encontrarnos con:
      a)  El protagonista.
      b)  El antagonista.
      c)  El ayudante del protagonistas o del antagonista.
      d)  El destinador o mediador.
      e)  El destinatario (el que se beneficia de la acción)
      f)   El objeto deseado perseguido.
      g)  Expertos y profesionales (Los que asesoran legalmente a los personajes)

      Cada personaje debe tener su retrato singular (Ponerle nombre y un apellido raro, o un apodo), no general, lo vemos en El Quijote, o como en Anton Chigurh, el psicópata primitivo, impávido interpretado por Javier  Bardem con el que le dieron un Oscar.Son dos personajes comunes pero únicos. Los detalles generales no definen a nadie. El Quijote es un loco es un loco original que muere cuerdo. Le queremos porque recibe humillaciones y todas las piedras de los fariseos. Sancho es un personaje del pueblo, irrepetible, más por la forma de hablar que por cómo es su retrato.  Un cojo no nos dice nada, pero si ese cojo además tiene una prótesis que chirría o echa unas gotas de líquido sinovial, ya no es lo normal. Lo más eficaz es tomar el retrato de una persona real y darle el nombre del personaje, hacerle una ficha con su pasado, su debilidades y sus virtudes, hacerle preguntas, hacerle vivir, hacerle peculiar, distinto a los demás, encariñarnos con él. Debe tener gancho, originalidad.
  
      Hay momentos de la narrativa que los buenos deben parecer malos, y los malos muy malos. Los personajes son personas y funciona como tales, algo de sexo, sentimientos humanos, crítica social, confesiones vergonzantes nunca viene mal.

    12.4.- El diálogo.-En la novela moderna los diálogos son cortos, los diálogos son acción. Más diálogo que descripción. Las descripciones largas aburren y despistas al lector, más atento a la acción que recrearse en los lugares y los paisajes. El thriller pasa como un tren arrollándolo todo.


   12. 4.- ¿Qué mueve a los personajes?:
         El temor.
         El amor platónico.
         La piedad o lástima.
         Los cambios de fortuna.
         La deuda.
         La perturbación o el remordimiento.
         La meta.
         La fantasía, el sueño, la aventura.
         La solidaridad de salvar el mundo de un desastre.
         El deseo de gloria y fama o reconocimiento.

 12.5.- El argumento es el apoyo de una conclusión, para dar credibilidad a un relato todo es válido desde la refutación, argumentos de autoridad o mentiras, palabras que solo sugieren y no dicen nada en concreto, con la sugerencia de algo que va a pasar, ya el lector empieza funcionarle la maquinara de su fantasía. La violencia y el amor son combinaciones propias para el cine.

12 .6.- Leyes de la narración:
        La unidad de relato.
        El movimiento de situaciones.
        El conflicto de los personajes.
        Resolución y vuelta al conflicto.
       
  12. 7.- La intriga o tensión, el interés por la lectura. Potencial la curiosidad que tiene el hombre por lo que le preocupa, le asombra, o le rodea. La intriga es lo desconocido. Resolver la intriga, el caso, con genialidad es el don del escritor con talento. La intriga se consigue dando al lector unas expectativas de que algo raro está pasando, sin desvelar mucho, se continua dando pistas, hasta que se llega al final  imprevisible dándole al lector su premio por haber llega hasta allí. Es decir, no defraudar expectativas.
También proporciona intriga el contexto histórico en que se escribe, por ejemplo para España en la guerra civil, o en la Transición, el 23 F. O en países peligrosos como Afganistán, Irá, Siria, la primavera árabe... En la frontera de México con los EE.UU. En las favelas brasileñas o colombianas.
  

                Leyes del interés:
   a) Arrancar bien.   (por ejemplo: Me tragué un anzuelo...)
   b) No explicar demasiado.
   c) Racionar la información.
   d) Terminar sin darlo todo por concluido.
   e) El interés humano:
   f) Curiosidad.
                 1.- Atención o tensión, peligros próximos  (el conflicto).
                 2.- Ser sincero y original.
                 3.- Hacer real el objeto relatado.
                 4.- Lo extraño o raro.
                 5.  ¿Qué hay detrás del biombo, en la caja, en la habitación cerrada?.

 12. 8.- La verosimilitud o credibilidad. No se debe escribir sobre lo que no se conoce bien. El experto lector te caza rápidamente. El lector es tu depredador ya lo he comentado antes. Si no se conoce bien el ambiente no podremos recrearnos en los detalles. Si el lector no se cree lo que se le cuentas, no se le puede ganar a nuestros intereses. Se tiene que poner de nuestra parte. Ya he dicho y repito que no importa que el relato o la novela sea verdad sino que lo parezca y sea posible. Para ello las reglas más simples son la de no generalizar, sino particularizar. No importa situar la narración en un lugar desértico. Almería por ejemplo, yo situé una novela amorosa en la Isleta del Moro (Almería), porque conocía muy bien esta zona, las costumbres, el habla, la geografía, el clima, el viento, el mar... La novela se llama "Al Este del Cabo de Gata".

 12.  9.- Un recurso muy curioso del cine y del teatro, es aquel en la que se da una información al espectador que el protagonista de la película o algún personaje desconoce, con ello se consigue que le espectador sea cómplice.  Veracidad, ambientación, profundidad psicológica de los personajes.  El cine permite alternar escenas y combinarlas, nosotros en la novela podemos hacerlos por capítulos alternos.
                     
  12.  10.-El estilo:
    Insisto: el estilo es la persona, con un estilo personal podemos hacer de un relato corriente una obra maestra, porque en definitiva lo importante no es la historia que se cuenta, sino cómo se cuenta, el lector quiere detalles, siente curiosidad por saber, leer cosas nuevas, que le apasionen, o le asombren, o le provoquen sentimientos o risas, penas o glorias. Todas las personas de una misma cultura tenemos los mismos sentimientos.  Hemos de tener en cuenta que en estos tiempos de la televisión y el cine es muy difícil asombrar al espectador/lector, sobrecogerle, el hombre se ha hecho cada vez más insensible a los acontecimientos, para eso está el escritor para vapulearle. Todo ello se compensa con hacer lo mimo pero mejor, con más color, con más música, con más de lo mismo pero desde diferente perspectiva.
  Cada autor debe hacer uso de su personalísimo estilo: originalidad en las comparaciones, en las metáforas, rigor en el argumento, facilidad sintáctica y dócil lectura. Azorín decía que no se notara el esfuerzo que hay detrás de cada frase.
  Existen tres estilos, el directo, el indirecto y el indirecto libre. Esto ya lo tienes que saber. Usarás el que más convengas. En el directo los novatos escribe -dice Matías, dice Sancho.., - el vero dicendi debe ser sustituido por otro.



                      V            
 LAS REGLAS FUNDAMENTALES:
        1.-FICHAS:
      Hay que abrir una fichero manual para cada novela. Abre fichas de cada personaje con su retrato, filiación, dónde parece, cuando sale, anotar las frases que suele repetir los quid dialécticos y las palabras que suele repetir. Cada personaje ha de ser único e irrepetible. Ficha de metáforas nuevas, salir de las frases tópicas, manidas y sabidas. Gráfica de emociones: narración, conflicto, intriga, resolver el conflicto.  Plantear algo que le inquiete al lector en la primera página, donde debe existir algo extraño, anormal, curioso, que intrigue, o una frase que llame la atención, son nuestros jazmines venenosos, hay que coger al lector desde el principio poniéndole un buen cebo en la boca o una alfombra para que entre en nuestra trampa, si consiguiéramos interesarle y que pase de la primera página, ya es nuestro. Dar información cuando nos conviene, generalmente poco a poco.

     2.- Documentarse:
     Toda novela requiere un trabajo previo de documentación. Lo primero para escribir sobre un tema es documentarse sobre el mismo, es decir, entrar en el tiempo histórico de la novela, qué época, es el andamiaje invisible de la novela, el ambiente, la situación humana, las costumbres el perfil de las ciudades. Lo cómodo es situarse en el barrio donde vives, que tambien puede tener sus méritos o en un río como en la novela social "El Jarama".
     El trabajo de documentación es quizás lo más aburrido, pero el más satisfactorio, porque te entretienes en la investigación,  sin una documentación adecuada, la novela carecerá de credibilidad y esto un ¡puffff...! y sobre todo si es histórica, religiosa o biografiada… Supone visitar bibliotecas, consultar libros, buscar en Internet, libros on-line, base de datos del ISBN, hemerotecas, archivos. Y si es posible trasladarse al lugar donde ocurrieron los hechos.
    Una vez realizada este trabajo que puede durar años, estamos en condiciones de indagar sobre lo específico y genuino de nuestra historia, el lenguaje. Un ejemplo es El maestro de esgrima de Arturo Pérez Reverte, nos habla de esgrima con una precisión que nos introduce en un mundo y en una realidad, aprendemos qué es el golpe de glisada, la estocada de los 10O escudos.  En mi novela histórica El rey de los moriscos me costó dos años documentarme de la rebelión de los moriscos, de la historia, de las costumbres y del lenguaje de la época.

     3.- Empezar a escribir (el bloc de anillas).
     Es muy difícil empezar y terminar una novela de un tirón, en bloque, salvo que seas un genio. Lo lógico es empezar con un relato, subdividirlo en capítulos y luego trabajar en cada capítulo, y al final unirlos. Debemos dedicar un bloc con anillas para el trabajo de campo, a mano, para poder intercambiar hojas. Donde se dividirá por capítulos, trazar mapas, índice de capítulos, vocabulario, listas de personales, escenarios, paisajes, croquis, dibujos... Esto es el principio, luego todo este material hay que pasarlo al ordenador, hoy en día no se concibe una novela en la Olivetti, porque si consigues publicarla, ¡coño!  esto no lo había pensado, te pedirán el CD.
      Imprimir borradores, hay que tener una visión global, leerlo en papel y corregir, ordenar los capítulos por separado, y trabajar luego en cada capítulo, sin perder la visión global.  Volver al texto en word y repasar.
      Los evangelios empiezas "En aquel tiempo". Las Mil y una noche "Se cuenta".  El Quijote "En un lugar de la Mancha". El Decamerón "Humana cosa es apiadarse de los afligidos".  ¿Y tú como vas a empezar?

      4.-Primera frase:
      Aquí radica el éxito de ventas de las novelas. La primera frase ha de ser muy meditada, y ha de ser corta y dura.  Es el anzuelo para pescar a un lector, para que te siga o no te siga leyendo, de que la compre o no la compre, o la deje en el estante de la librería. Lo que no se puede hacer es empezar con una frase blanda, larga que te cuesta cinco minutos descifrarla. Empezar con una larga descripción siempre es aburrida, o empezar con un diálogos largos, tampoco no se puede empezar a escribir una frase para rellenar, hay que tener en cuenta que escribir es rehusar, eliminar párrafos en las correcciones posteriores, por eso es aconsejable escribir primero todo lo que se nos ocurra para después, en el escombreo (separar lo bueno de lo débil), ir entresacando lo que no se sostiene, o es aburrido o aleja al lector del núcleo del relato novelesco.
    Los mejores relatos o novelas, dependiendo del gusto del lector, son aquellas que se leen sin dificultades, con escasos puntos y aparte, huir de los guiones de diálogo, éstos y los puntos y aparte son pequeños obstáculos o dificultades para que el lector vuelva a empezar otra enumeración o enunciado, la mayoría de los lectores abandonan las páginas al finar de un punto y parte. O bien anticipar, como empieza Antonio Muñoz Molina en  la novela Beltenebros: "Vine a Madrid para matar a un hombre..."
    En uno de mis relatos empecé: "Al verla venir mis ojos se pusieron que derretían hierro..."

     5.- Algunas recomendaciones finales:
     Una vez escrita recomiendo dar la novela a corregir a un corrector de estilo antes de enviarla a una editorial. Si tiene dos faltas de ortografía te la van a rechazar inmediatamente. Hay quien se dedica a estos menesteres correctores, son personas atentas al descuido, tienen cualidades y profesionalidad ortográficas, pero nos son muy útiles para que el texto quede decentemente ortográfico. Por lo general los creadores son descuidados.
      Hay que hacer una copia en papel a doble espacio, y trabajar sobre ella, tachar, hacer notas marginales, corregir, encauzar, reescribir, por eso los editores piden copias a doble espacio, porque hay mucho por corregir y preguntar. Presentarla en el Registro de la Propiedad Intelectual antes de enviarla a editores o premios. Algunos editores son verdadera pirañas.

                                                                                              VI
                                                                        ¿CÓMO ESCRIBIR RELATOS?
       1.- ¿Qué es un relato?:
      Un relato no es un cuento, ni una novela corta, aclarado este punto podemos definirlo, a riesgo de equivocarnos o de ser ampliado,  como una breve narración en el que se trata de un único tema, bien de ficción, futuristas, raros o sugerentes, extraños, insólitos, normalmente no tienen límites, se acercan más a lo sobrenatural que a lo real, aunque también pueden tratar un tema de la realidad increíble, difieren ligeramente del cuento porque estos tratan de contar una historia sin dejar cabos sueltos o finales abiertos, tratan de ser moralizantes, ejemplarificadores, o fábulas. El relato deja espacio para el asombro pero no para la meditación, y por lo general deja el final abierto. El armazón, la carpintería del relato no se debe de ver, es como un plato sin huesos, un anzuelo que se lo ha de tragar entero el lector sin que se dé cuenta de su dolor. El relato debe dejar al lector destroncado en su sillón, es decir, pensando, por qué no he escrito esto yo antes, por qué no se me ocurrió a mí.
    2.- Contar relatos viene de una íntima necesidad del subconsciente, se disfruta mientas se escriben más que cuando se leen, cuando empezamos no sabemos cómo acabarán ni debe preocuparnos, y, estoy seguro, de que se parecerá muy poco a como lo empezamos. Pero en el texto hay que poner estilo personal,  originalidad, dominar al lector con toda alevosía, torearle, que no vea nuestras mañas, que todo sea una balsa de aceite.  La primera persona es lo más convincente. Ver un ejemplo en el relato corto: "Aniluka naiti" del que soy autor. No importa que sea verdad, sino que lo parezca.
    3.- Un relato no se comienza dando detalles ni descripciones lentas, sino en el ajo de la cuestión, en un punto interesante, álgido, con una anticipación, los buenos relatos atrapan al lector desde la primera frase (una frase corta) y no le sueltan hasta el final, y luego le dejan heridas. Yo siempre tengo como modelo “Los Pájaros” de Hitchcock, es un relato largo en el que al final no podemos explicarnos el porqué los pájaros actuaron así. El relato es acción más acción. Otra ejemplo de empezar es La Metamorfosis de Kafka, o El Aleph de Jorge Luis Borges, El bestiario de Julio Cortázar. No cabe el relato corto dentro del relato en lo que se llama “relatos inscritos”, es decir, un relato dentro de otro relato, para ello es la novela que es una suma de relatos inscritos o enlazado entre sí, encabalgados. Lo importante de todo relato breve es el conflicto, que generalmente son uno o dos, máximo.

4.- Empezar:
     Un editor leerá las 40 primeras páginas y aquí está tu éxito o fracaso.
    Es necesario crear expectativas en el lector,  sin desvelar demasiado, el lector te debe seguir como un corderito porque tú eres  su pastor, se introducirán elementos extraños. Pero nunca olvides que al final le debes de dar al lector su premio, un final que no espere y que diga "ha merecido la pena perder diez minutos en leer esto". Ejemplo: El personaje cuenta que todos los días limpia el agua de su comedor, siempre lo mismo, llega su novia y le ayuda, es lo mar normal, hasta que al final descubren que por la noche los libros se bañaban en la bañera y al salir para las estanterías dejaban sus huellas mojados.
     ¿Qué haces que ya no has empezado?  Por dónde empezar el relato o la novela, este debe ser el tema que más nos debe importar. Empezar por la acción más fuerte y violenta como en las películas de espías.  Un fallo al cuidar este importante principio y arruinamos la historia. Ya he dicho que una anticipación de lo que va a pasar es una buena forma de empezar. Debe tener coherencia con lo que se ha contado, pero también puede acabar sin dar soluciones, ni moralejas. Lo normal es meter al lector en un conflicto, en un lugar inhóspito para él, extraño, curioso, tabú, religioso,  que se sienta incómodo, despistado, hacerle creer que lo está ocurriendo no puede tener una solución lógica o coherente, aquí está nuestra gran baza, podemos acabarlo como nos dé en gana. Una novela, en realidad, es una historia circular, una rueda, que puede empezar a contarse por cualquier punto, lo intuitivo, esto es lo complejo, y lo que demuestra el talento del autor, es elegir bien este punto, para que el lector desee seguir. Hay que tener cuidado con los principios blandos, demasiado descriptivos, diálogos largo. En mi novela histórica El rey de los moriscos empecé la historia del protagonista casi al final, en el momento que ha perdido la lucha y es mandado a galeras y se dirigen a la batalla de Lepanto.

     a) Estado latente del relato:  Hay que ser muy cuidadoso con la información que se da hay que ser tacaño en revelar el final o el secreto que guarda. Detrás de una puerta siempre hay otra puerta y otra... Cuando se empieza un relato lo más aconsejable es dejarlo en la memoria del disco duro uno o dos meses, para que madure, luego volvemos a retomarlo con unas energía, porque nuestro subconsciente, sin darnos, cuenta ha trabajado para nuestro relato latente.  

5.- El final:
     Hay que tener en cuenta que el lector no es tonto, y por lo general más listo que el autor. Si un principio debe ser bueno, con acción e intriga, nada de aburrimiento, mejor aún debe ser cuidado un final de relato o novela, pero sobre todo de relato, ha de dejar recuerdo, huella, mítico como el tan referido El Aleph o Los inmortales de J.L.Borges.   Ha de ser rompedor, imprevisto, recuerdo, inquietud, debe sobre todo asombrarnos y sea casi mítico. jamás se podrá escribir un relato bueno sin antes haber leído a Borges, Quiroga, Julio Cortázar,  Casares... El lector debe exclamar: ¡joder cómo ha solucionado este tío el fina!, y si se quedo asombrado,  recomendará la lectura del relato a un amigo,  que es la única fórmula fiel, real y verdadera para que sobreviva en el tiempo.




6.- Hay que sudar:
     La creación es sudar, pensar es la verdadera máquina creadora, para ello tan sólo se ha de tener actitudes, práctica y más que nada libertad de pensamientos y claridad de síntesis. Luego viene la perfección y la literatura.  El secreto de la creación consiste en pensar y profundizar, en cualquier tema, más extensamente, y más profundamente que el común de los demás autores. Aportando novedad al lenguaje, originalidad, verosimilitud, lo nuevo y extraño, el atreverse a caminar por ciénagas, en el filo de lo posible e imposible, en la recreación.
    Los temas no tienen el porqué ser trascendentales, la vida se compone de pequeños detalles, es repetitiva, la cuestión es el tratamiento que se les dan, el punto de vista particular, esos rastros de estilo que deja el autor sobre su parecer y paso por el mundo, en definitiva, lo que se llama literatura al estilo de Proust, pero sin abusar, y que actualmente es rechazada por los editores comerciales. Porque quieren recuperar la inversión realizada sobre la novela.   Dar a leer para que lo corrijan otras personas, antes de darlos a la publicación.


7.- El método de trabajo:
    Atreverse es la regla general. Llevar una libreta de notas dispersas (el diario es otra cosa), acumulación de materiales, trabajos de campo, y con el tiempo, en segundas o terceras lecturas nos surgirán ideas nuevas que encajan a la perfección.
    Cuando una idea nace se ha de anotar,  hacer un pequeño esquema del relato en el que se escribirán todas las ideas tal y como nacen en la escritura automática, más tarde perfeccionar. Luego vienen las notas marginales, romper, borrar, encajar, rehacer, siempre rehacer,  la poda es constante y consiste en suprimir lo superfluo o poco interesante. Enfatizar en lo importante y condensar en lo menos importante, para ello tenemos que hacer una separación en pequeños capítulos o escenas donde trabajar cada día.  La distribución del trabajo es parcial, no global.  Ampliaremos y disminuiremos la información de cada escena, acción, de cada capítulo.
   Imprimir una copia en papel y trabajar sobre ella, es muy agradecido este sistema, hacer anotaciones marginales, tener una visión global del relato, tachar, corregir, anotar, encajar. Este trabajo primero en un bloc con anillas, y luego pasarlo al ordenador, no se puede rematar o dar por acabada sin el ordenador.

   8.- Clases de relatos:
   Los maestros del relato corto han sido y son los hispanoamericanos, superando, incluso a los autores en lengua inglesa, de quienes tomaron buenas notas. Crearon el boa del realismo mágico. Los relatos que más juego dan son por este orden: los surrealistas, policíacos, los enigmáticos, lo de suspense o miedo, los de horror, la ironía burlesca, fantásticos, amoroso, eróticos u los de aventura, con sorpresas. En el relato policíaco el secreto está en ocultar datos al lector, no le damos todo la información, se la escamoteamos, le damos lo imprescindible y cuando a nosotros nos conviene. Hay que tener cuidado con el humor, las escenas de sexo deben contarse al final de los capítulos.


 9.- Perder el miedo a empezar a escribir:
     Existe como una fobia al papel en blanco, a la pantalla en blanco del ordenar. ¿Cómo peder el miedo a empezar?, simplemente empezando ya. Si te cuesta, lo mejor es elegir varias palabras al azar de un diccionario, cuatro o cinco, y con lo que te sugieran empezar a componer un mini relato de tres o cuatro líneas. Esta será la matriz, la base para seguir engordándolos. Si esto no es suficiente dedícate a otra cosa, escribir no es lo tuyo. Escribir a ordenador es mucho más fácil,  pero menos gratificante. No olvidar que el conflicto mes lo importante de todo relato.


                                                                          EDITAR una novela

  ¿Qué hace cuando la novela o el libro de relatos está terminado? Lo mejor ser quemarlo, ya es disfrutado escribiéndolo, es lo que me dice la mayoría de los que mes escriben  "emilios":  "Si yo solo quiere escribir para mí". Pues ya has escrito, ¡qué mas quieres!
  Lo de editar es un negocio, como ya he dicho antes, donde nadie quiere perder dinero, y una primer a novela es siempre perderle dinero.


   1.- Primero corregir.- Enviarlo a un corrector de estilo. Es muy importante que el texto salgo impoluto para el Agente Literario o editor.

   3.- Registrarlo en el Registro de la Propiedad intelectual de tu ciudad. Delegación de Enseñanza.

   4.- Lo mejor es conquistarse a unaAgente Literario. Ellos saben mejor que nadie el valor de la novela y en qué editorial la pueden colorar por afinidad del tema o estilo. Y qué cláusulas deben contener el contrato de edición.  Hay que hacer una sinopsis de unas 7 u 8 líneas, no más, es el trailer de la novela. Enviarlo en papel encuadernado con gusanillo. No en DVD, no lo leerán. No le hagas la pelota, se digno, breve, no lloriquees ni respondas con amenazas cuando te las rechacen, con el típico "lamentamos..."

   5.- Lo de acudir a los premios por libre no te lo aconsejo. Distinto es que el Agente Literario lo considere y aconseje.

  6.- La autoedición, es una perdida de dinero y de tiempo, con problemas de distribución. Lo libros publicados en Internet, idem de los mismo.  Porque no entrará en los canales de la crítica de los suplementos de diarios importantes. Esto es un negocio entre tres. editor, críticos y periódico, donde hay que soltar "la guita".






                                                                         EJEMPLO DE RELATO MUY CORTO:


       LEER  el estilo indirecto libre de mi relato"EL TEDIO DE UN DOMINGO DE VERANO" de 1992, en POESÍA PALMERIANA


                                                                  LA BAÑERA MÁGICA

  ESPECTATIVAS:
    Cada mañana al levantarme aparecía el mismo problema de siempre: agua en el suelo de la bañera, en el comedor y en la biblioteca. Primero recogía el agua con la fregona, después me lavaba, me afeitaba y me iba al trabajo. Por las tardes venía mi amiga Julia a casa, leíamos, veíamos la televisión o charlábamos un rato sobre nuestros proyectos futuros. Cuando descubrimos lo que pasaba, lo vimos como lo más normal, incluso me preguntaba ¿Quiénes se bañaron anoche?  Y yo le contestaba: pues Dikens, Cervantes, Muñoz Molina o Kafka...
   Y así pasaban los días, cada mañana la misma faena, me tocaba limpiar con la fregona el agua del suelo, un agua enjabonada y resbalosa.
  Una noche que no podía dormir por culpa del estómago, pesadez, me levanté para tomar bicarbonato y al pasar por el cuarto de aseo me encontré a un grupo de escritores del romanticismo en la bañera: Espronceda, Larra, Zorrilla y el Duque de Rivas, no me dieron ni las buenas noches, ellos a lo suyo, a bañarse. Luego me dormí y desperté, a las 8, una hora más tarde de lo normal, me había quedado dormido, llegaría tarde al trabajo y no limpié al agua de la bañera, como siempre, ni del comedor, ni  la que inundaba la biblioteca.

   Cuando por la tarde llegué del trabajo, Julia me echó la bronca.
   - Tu sabes que esto no puede seguir así, esto es una locura. Además no limpias el agua y alguien se puede dar un resbalón.
  - Tienes razón, hay que ser realistas, razonemos, pidamos consejo a un psiquiatra, porque esto es de psiquiatría, ¿digo yo, o no?
  La casa se llenó de especialistas en parapsicología. Nadie entendía que mi bañera se hubiera convertido en unos baños termales para escritores. Pero no encontraron solución alguna al caso y todo siguió igual.

                         RESOLUCIÓN INESPERADA:
  Julia volvió a la carga, lo que no puede ser -me regañó- es que cada noche los libros salgan de las estanterías, se bañen tranquilamente y al salir no se sequen, y mojados vuelvan a sus sitios. Lo normal es que cuando se bañen se sequen con la toalla. No pido más, esto es muy peligroso, un día me voy resbalar y me voy romper la espalda.
   
                                                                          (Ramón Fernández Palmeral)  ESPAÑA
  



 Bibliografía urgente para escritores en ciernes: 
La novela, Mª del Carmen Bobes Naves, Editorial Síntesis.
El arte de la ficción, David Lodge, Península.
¿Cómo se escribe una novela?. Silvia Adela Hohan. Plaza&Janes
¿Cómo escribir relatos?, Silvia Adela Kohan, Plaza & Janes.
¿Cómo crear personajes de ficción?  Alba Editores.
¿Cómo documentar una novela? Gema Delgado,  Fuentetaja
Manual para cuentistas (El arte y el oficio de contar historias), Teresa Hímnicos, Península.
La novela española contemporánea (Ensayo crítico). Ricardo Gullón. Alianza Universal.
La inspiración y el estilo, Juan Benet, Alfaguara.
¿Cómo leer textos literarios? Julián Moreiro, Edaf.
Por qué leemos novelas. Ana Rodríguez Fischer. Ariel
La novela. R. Bourneuf R. Oueller. Ariel
Lenguaje y estilo. Stephen Ulmman. Aguilar.


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